La preservación de la identidad chocholteca, engrandece los valores educativos

• A sus 64 años de edad Vicente Reyes obtiene certificación con el firme objetivo de rescatar la lengua chocholteca.

• La certificación de competencias laborales como formador social y educativo de las lenguas mexicanas

Originario de San Pedro Buenavista Nativitas, Coixtlahuaca, en el estado de Oaxaca, Vicente Reyes Jiménez, de 64 años de edad y hablante de la lengua chocholteca, diariamente acude a cuatro comunidades de la región, a impartir cursos de capacitación, con el objetivo de conservar la herencia cultural de la lengua que le transmitieron sus padres y abuelos.

A través del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER),  y el Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del estado de Oaxaca (ICAPET), Reyes Jiménez, recibió la capacitación y certificación en el Estándar de Competencia “EC0049 Diseño de cursos de capacitación presenciales, sus instrumentos de evaluación y material didáctico”, del cual gracias al empeño y esfuerzo y constancia, obtuvo un certificado de competencia laboral que le permite brindar cursos a docentes y alumnos de la región, “ahora tengo un documento que me ampara, que dice que soy capaz de dirigirme a un grupo, dar un taller con la planeación y organización adecuada; y con los elementos para hacer una evaluación que realmente diga que el aprendiz sí tiene los conocimientos, este documento es muy valioso para mí.”

A través  de la organización del trabajo comunitario, tequio, ha promovido la lengua chocholteca a nivel prescolar, primaria y secundaria; actualmente otorga talleres a los profesores de las telesecundarias, al cumplir ocho talleres ininterrumpidos entre la comunidad docente, quienes han mostrado un gran interés por rescatar la lengua runixa ngiigua.

Durante su experiencia afirma que los alumnos de las telesecundarias muestran también un interés por descubrir el significado de palabras, lugares, objetos “hay que inquietar a los jóvenes para que se integren a los talleres, aunque también me he enfrentado al desconocimiento de nuestras raíces, a veces demeritan la lengua, los recursos económicos para acudir a la escuela también son un factor, eso a veces me entristece, pero vamos a seguir echándole ganas, para sacar adelante a los que están interesados”.

Entusiasta por la certificación, este adulto mayor, quién sólo logró cursar hasta el grado de secundaria, comenta orgulloso como se prepara para enseñar, “mis clases inician con la preparación desde un día antes, al organizar la clase, la dinámica que vamos a presentar, me organizo con otros compañeros para trasladarnos en transporte público o particular a la comunidad en la que impartiremos el taller, y así empiezo mi clase, de una o dos horas de clase por grupo, porque los elementos pedagogicos son importantes y no hay que forzar la enseñanza, además el conocimiento no tiene fin, esto seguirá”.

“Me siento muy motivado, satisfecho, contento y a mi me gusta compartir lo poco que yo puedo darles, estoy muy contento cuando los alumnos preguntan, se interesan, quieren saber más, por eso estoy muy contento por contribuir a que no desaparezca esto”.

Los resultados de fomentar una cultura de la certificación, así como la promoción del Sistema Nacional de Competencias, tienen un impacto social de gran relevancia entre las comunidades de diversos estados de la república, consolida y hace tangibles los múltiples beneficios que otorga la validez oficial de las habilidades, conocimientos y experiencias de las personas.

Los chochos o chocholtecas se encuentran en el estado de Oaxaca, en una microrregión formada por trece municipios, del distrito de Coixtlahuaca: Tepelmeme Villa de Morelos, Concepción Buenavista, San Juan Bautista Coixtlahuaca, San Miguel Tequistepec, Santiago Ihuitlán Plumas, Santa María Nativitas, San Miguel Tulancingo, Santa Magdalena Jicotlán, San Francisco Teopan, San Cristóbal Suchixtlahuaca, Tlacotepec Plumas, San Mateo Tlapiltepec y Santiago Tepetlapa, y cuatro del distrito de Teposcolula: Teotongo, La Trinidad Vista Hermosa, San Antonio Acutla y San Pedro Nopala.

Con una población de más de 11 mil habitantes, actualmente esta lengua se encuentra en las registradas con un alto riesgo de desaparición, sin embargo, las aportaciones sociales y educativas como las que desempeña Reyes Jiménez, así como la promoción de la cultura de la certificación, fomentan su conservación, no sólo de esta región, si no de las más de 69 lenguas índigenas que se hablan en todo el territorio nacional.

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